Receta para preparar Salmón Pochado a fuego lento

Por Kailyn Medina Comida 1407 Visitas

¿Quién no ha probado el Salmón?

Suele venir en preparaciones sumamente costosas por lo fresco que puede llegar a estar el pescado y sobre todo por la delicadeza con la que el mismo debe ser preparado, sin embargo aquí te enseñaremos como ser un profesional preparando salmón de una de las maneras más saludable que pueden existir en la industria culinaria.

Salmón Pochado a fuego lento

Primero que nada hablemos de las propiedades que puede aportarte a nivel nutricional el salmón:

  • Ayuda a la suavidad de tu piel
  • Disminuye los niveles de colesterol en la sangre
  • Tiene propiedades adelgazantes si lo tomas con agua
  • Es de fácil cocción haciendo de su carne tierna y fácil de digerir

Si te preguntas el motivo de porque hablar de las propiedades gastronómicas es porque siempre debemos saber que nos estamos metiendo a la boca, en especial si vas a tener el placer de prepararle este plato a otra persona.

En los mejores restaurantes las personas hacen presentaciones de sus platos donde hablan del origen de cada uno de los elementos que lo componen y de su preparación, es por esto que primero debemos educarnos y posteriormente poner en práctica lo que te vamos a enseñar aquí.

Técnica de Pochar

Debemos saber en qué consiste la técnica de pochar algún alimento, la cual es básicamente calentar algún alimento, en este caso el salmón, bajo algún líquido y mientras esto ocurre debemos agitarlo rápidamente en el recipiente, de modo que su cocción sea unánime y muy leve, otorgando una propiedad suave y cocida al plato.

Ahora bien, sin más preámbulos les vamos a dar todos los pasos para que puedan preparar el salmón pochado:

1.- En una olla de cocción lenta, para lo cual nos podemos ayudar con un fuego muy reducido, vamos a combinar agua, vino blanco, limón, cebolla, laurel, hierbas de tu elección, granos de pimienta y una cucharada pequeña de sal, esto lo vamos a estar cocinando aproximadamente por 30 minutos de modo que creemos el líquido ideal para pochar el salmón.

2.- Busca rotar la parte superior e inferior del salmón con sal y pimienta para posteriormente colocarlo en la olla de cocción lenta con la piel hacía abajo, debes dejarlo tapado y dejar que se cocine, puedes guiarte por el color opaco que va a obtener y con un tenedor le puedes ir quitando las escamas.

Debes dejarlo alrededor de una hora o quizás más tiempo dependiendo del aspecto que este tenga y sobre todo del aroma que pueda obtener después de los 45 minutos.

3.- Servir en un plato de preferencia blanco para crear armonía gastronómica en conjunto con rodajas de limón a un lado y un tazón de alioli para posteriormente pasar a la mesa.

4.- Disfrutar del plato y comentarnos que tal te quedó.

Las personas cuando tienen creatividad suelen inventar con la salsa que va acompañando al salmón pochado, hay muchos que juegan con sabores cítricos ya que suele ser el acompañante ideal de las comidas del mar.

Como por ejemplo podemos guiarnos por el ceviche el cual tiene ese toque cítrico que hace excelente compañía a los elementos del mar.

Cosas con las que debes tener cuidado

  • Procura que el salmón que hayas comprado sea lo más fresco posible o el sabor no será el mismo una vez que lo cocines, te podrás dar cuenta por el simple hecho de que estará reseco y tendrá una textura diferente a si lo cocinas y queda tierno.
  • Cuidado con colocarle exceso de alguno de los ingredientes, si bien es cierto que todos tenemos nuestros gustos debemos cuidar de que no se nos vaya la mano en especial con el vino blanco, ya que se ha comprobado que muchas personas tienden a exagerar las cantidades y después queda como un plato para embriagar a alguien por las propiedades absorbentes del salmón.
  • Si tienes la oportunidad de tomarte tu tiempo sacándole las escamas hazlo, no hay nada más importante que la presentación de un plato y hasta el más mínimo detalle como que la persona que este probando este plato se meta a la boca una escama puede dañar toda la experiencia, recuerda que cada vez que cocinas es como si tu fueses el chef principal de la casa y debes garantizar un momento placentero para todos los sentidos de tu comensal.

¡Éxito y Buen apetito!

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